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Genuina Serenidad y otras charlas de buscador a través de las enseñanzas de G.I.Gurdjieff

Carlos Matchelajovic (1910 -1990) y su esposa Daphne Ripman (1913-2006) Establecieron en Argentina el Trabajo de G.I.Gurdjieff manteniendo una periódica relación con los diversos grupos de Europa y América que conforman hoy en día la IAGF, Asociación Internacional de las Fundaciones Gurdjieff.

Este volumen constituye el último de la serie Charlas de buscador, y presenta la enseñanza oral de Carlos tal como la compartiera con nosotros en los domingos de trabajo y retiros en la quinta de Marcos Paz, así como en la sede de la calle Charcas, en Buenos Aires.

En alerta y otras charlas de buscador a través de las enseñanzas de G.I.Gurdjieff

Carlos Matchelajovic (1910-1990) y su esposa Daphne Ripman (1913-2006) establecieron en Argentina el Trabajo de G.I.Gurdjieff, manteniendo una periódica relación con los diversos grupos de Europa y América que conforman hoy en día la Asociación Internacional de las Fundaciones Gurdjieff (IAGF).

Este volumen constituye la quinta serie de Charlas de buscador, y presenta la enseñanza oral de Carlos tal como la compartiera con nosotros en los domingos de trabajo y retiros en la quinta de Marcos Paz, así como en la sede de la calle Charcas.

De las trece charlas del presente volumen, el núcleo central lo constituyen las siete que corresponden al retiro de ocho días que se realizó en Marcos Paz en agosto de 1984.

Durante esa semana, Carlos realizó un esfuerzo especial para compartir su comprensión de las ideas fundamentales de Gurdjieff -tanto en el campo psicológico como en el terreno de la cosmología- comparando la visión ouspenskyana de Fragmentos con la propia presentación de Gurdjieff en su monumental Belcebú. Las ilustraciones que acompañan los textos fueron hechas por Carlos o por alguno de sus compañeros, a partir de las láminas y dibujos en la pizarra que se usaron esos días.

La urgencia y otras charlas de buscador a través de las enseñanzas de G.I. Gurdjieff. Carlos Matchelajovic

El presente texto cierra la serie que iniciáramos en 2011 con El Trabajo Gurdjieff en el Río de la Plata, surgida como recordatorio y celebración de las actividades de Carlos Matchelajovic, en el 101 aniversario de su nacimiento y a los veintiún años de su desaparición.

A ese primer libro siguieron tres series de Charlas de buscador a través de las enseñanzas de G.I.Gurdjieff, la segunda de las cuales se subtitula “El asombro” y la tercera “Atención”. Con este volumen, “La urgencia”, culmina un extenso proyecto de desgrabación y edición de viejos y precarios registros en cinta magnética, tomados de manera más o menos subrepticia durante las charlas que Carlos improvisaba, a la hora del café, los domingos de trabajo en Villa Análoga, durante los miércoles de verano en Charcas o en ocasiones especiales como el 13 de enero, aniversario del Sr. Gurdjieff.

Este libro tiene la peculiaridad de incluir más de una docena de sesiones de preguntas y respuestas, realizadas a lo largo de muchos meses, en las cuales Carlos y Daphne, con algunos de sus discípulos más antiguos, entablan un diálogo vívido y sin concesiones, en el intento de elucidar los puntos más álgidos de una enseñanza que es, paradojalmente, inefable y del todo evidente.


En esta cuarta y última serie de Charlas de buscador a través de las enseñanzas de G.I.Gurdjieff presentamos la enseñanza oral de Carlos Matchelajovic (1910-1990) tal como la compartiera con nosotros en numerosos domingos de trabajo en la quinta de Marcos Paz, en la casa de reuniones de la calle Charcas y en otras ocasiones.

Asistido por su esposa Daphne Ripman (1913-2006), que llegó a trabajar directamente con Gurdjieff, Carlos transmitió en la Argentina -desde 1966 hasta su muerte- las ideas y la práctica de este Trabajo que se realiza en la vida cotidiana.

Atención y otras charlas de buscador. Carlos Matchelajovic. Tercera serie

Esta tercera recopilación de charlas de Carlos Matchelajovic no está dirigida al ‘mercado espiritual esotérico’ ni a la mezcla confusa de corrientes New Age, con su inducción a un renovado sueño placentero. Por el contrario, sólo aquellos con auténtico ‘hambre de Ser’ encontrarán el genuino aliento de un ‘Hombre de Trabajo’. He aquí una esperanza consciente para el buscador sincero, para aquel que experimenta una nostalgia ‘eseral’. En medio del aquelarre de ideas distorsionadas que dificultan aún más el camino hacia el Conocimiento Objetivo, la palabra -aquí recuperada en la expresión de Carlos, como transmisor de este legado- conserva su potencial transformador. Si el lector se abre a ‘escuchar’ lo que lee, a sentir el pulso de sus frases, encontrará la posibilidad de integrarse a las lecturas con una actitud presencial.

Estas charlas representan la celebración de una atención que busca purificarse y retroalimentarse orientándose hacia la luz, como un tropismo consciente. Son una invitación para que acompañemos al que habla en un proceso de des-aprender, en un vaciarse de tanta acumulación y afirmación egoica. Es así como el lector/oyente puede unirse en resonancia y empatía a este viaje indagatorio, que se plantea en cada uno de los diversos temas que se abordan.


Carlos Matchelajovic (1910-1990) y su esposa Daphne Ripman (1913-2006) establecieron en Argentina el Trabajo de G.I.Gurdjieff, manteniendo una constante relación con los diversos grupos de Europa y América que conforman hoy en día la Asociación Internacional de las Fundaciones Gurdjieff (IAGF).

Este volumen constituye la tercera serie de Charlas de Buscador, y presenta laenseñanza oral de Carlos tal como la compartiera con nosotros en numerosos domingos de trabajo en la quinta de Marcos Paz, en la sede de la calle Charcas, y en ocasiones especiales como el 13 de enero, celebración del aniversario del señor Gurdjieff.

El asombro y otras charlas de buscador a través de las enseñanzas de G.I.Gurdjieff

Prólogo, por Graciela Fernández

‘¡Tú, el mayor de mis nietos!
¡Escucha… y acuérdate siempre de mi última voluntad:
en la vida, jamás hagas nada como los demás!...
O bien no hagas nada en absoluto -ve solamente a la escuela-
o bien haz algo que nadie hace.’

 (La abuela del Sr. Gurdjieff al joven Georgivanovich, en Relatos de Belcebú a su nieto).











En la convulsionada Europa de principios del siglo pasado, surgieron nuevas ideas que transformarían el porvenir. Muchas venían de tiempos remotos, y de lugares inaccesibles para el llamado mundo occidental y cristiano. Su florecimiento, difusión y práctica fue posible gracias a la trasmisión oral y directa.

G.I.Gurdjieff fue entonces el principal representante de una corriente absolutamente nueva, que luego se conocería como el Cuarto Camino.

Consciente del caos reinante en la Rusia diezmada por la guerra, y ante la inminente revolución de 1917, Gurdjieff emprende su camino rumbo a Europa acompañado por un grupo de estudiantes afines a sus ideas. Valiéndose de su gran intuición y capacidad práctica, decidido a cumplir su meta, sortea cualquier desvío o distracción. Sabe cómo salirse de la corriente de los acontecimientos a la que se ven sometidos la mayoría de los seres que conviven en el lugar del mundo en el que se encuentra.

Es así como deja atrás patria, familia, una vida rusa, y se lanza a la aventura.

Su enseñanza iba a encontrar una fuerte resonancia, convocando a muchos seguidores que, impulsados por ella, cambiarían de la noche a la mañana sus itinerarios preestablecidos.
   
El autor de estas charlas, Carlos Matchelajovic, pertenece a esa raza de seres independientes, de buscadores infatigables. Es alguien que, forzado por las difíciles condiciones de su vida, se ve obligado de muy joven a emigrar, dejando de lado toda posibilidad de adaptación a una rutina existencial. Su derrotero no tenía cabida dentro de los cánones sociales de una vida familiar o académica.

Tras una vida azarosa y aventurera de la que no tenemos datos exactos -salvo la certeza de su pasión por el conocimiento filosófico de antiguas tradiciones y su fervor por la música y el alpinismo- Carlos se acerca a la enseñanza de Gurdjieff y se entrega al Trabajo con amorosa convicción, hasta su muerte. Y vemos aquí una notable sintonía entre el maestro y el aprendiz: Carlos, asediado por todo tipo de dificultades y adiestrado con una gran capacidad para sortearlas, logra -al igual que Gurdjieff- escapar de todos los condicionamientos impuestos fatalmente a la mayor parte de los europeos de los años que abarcan la llamada Segunda Guerra Mundial. También él se ve privado de su ciudadanía europea y pasa a ser un apátrida.

Luego de recorrer distintos lugares de América, en 1966 Carlos se establece con su esposa Daphne Ripman en Buenos Aires. Será allí donde, con la autorización de Jeanne de Salzmann –principal alumna y sucesora de Gurdjieff-, ambos inician una labor de pioneros, creando la Asociación Civil Centro de Estudios Psico-Analógicos. Estos primeros fundadores del Trabajo de Gurdjieff en la Argentina no hicieron gala de ningún tipo de credencial burocrática o agenda personal en beneficio propio: fue la calidad y la presencia de ambos lo que atrajo a innumerables interesados en participar de sus grupos.

Confluían en Carlos una rigurosa capacidad práctica y organizativa, y el refinamiento sorprendente e inesperado de un artista. Durante años trabajó a la par de aquellos que se iniciaban en el Trabajo, y en más de una ocasión el asombro que las enseñanzas despertaban en sus alumnos era compartido por él mismo. Para los que tuvimos la suerte de participar de esas experiencias, queda el sabor de una intensa práctica de apertura hacia una comprensión diferente a la ordinaria.

Las charlas del presente volumen son parte de un momento especial en la vida de Carlos, y del trabajo que se realizaba en su quinta –Villa Análoga- ubicada en la localidad de Marcos Paz, provincia de Buenos Aires. Estas charlas –ahora desgrabadas y editadas- fueron pronunciadas y escuchadas en directo por primera y única vez en ese lugar. Allí fue donde Carlos, en su carácter de permanente renovador, improvisaba estas palabras, y acompañaba así el denominado ‘domingo de trabajo’ con un generoso aporte a la dirección del trabajo interior del día.

En principio, no se puede calibrar el valor de estas charlas sin reconocer que surgen en un campo de sencillas acciones cotidianas, acciones que son parte de la vida: cocinar, hachar madera para leña, trabajar en el jardín, construir un piso de ladrillos, quemar la basura. De pronto, se abría allí un precioso espacio de tiempo: en un alto de las actividades, bajo la fresca sombra del alcanfor, alrededor del árbol de caqui o protegidos del sol en la glorieta, con una suave brisa y el sonido de los pájaros, se escuchaba la voz pausada y firme de Carlos ponderando los temas que aquí aparecen.

No se trataba de una teoría filosófica o erudita, ni de meros conceptos aislados. Sus palabras eran el fruto de la experiencia de un hombre que ha indagado y se siente conmovido por su participación en la celebración de la vida; alguien que comparte estas vivencias con sus alumnos, no como un conocimiento ya digerido sino como algo que está siendo develado en el momento.

Hay un cierto pedido en estas epifanías, una amorosa invocación a escuchar con la totalidad de nuestra atención, pero sin apegarnos a lo escuchado como a un concepto fijo. Es una invitación a verificar activamente aquello que damos por sentado a partir de la lectura de libros, o según comentarios de experiencias pasadas.

Y cuando hoy, transcurridos tantos años, me pregunto: ¿qué eco tienen estas charlas?, comprendo que no son meras reflexiones circunscriptas a un espacio y a un momento ya vivido. Reconozco en ellas una fuerza dinámica que las actualiza y vivifica.

A la vez, me doy cuenta de que esto es así porque de tal modo fueron transmitidas, con esa generosa intención, no sólo para los que estaban allí, en esos domingos de trabajo. No son la mera trascripción de algo ocurrido en el pasado, sino el testimonio de un legado que sigue vivo para todos nosotros.

Carlos Matchelajovic: la simple voluntad de dar

Prólogo al libro Charlas de buscador -a través de las enseñanzas de G.I.Gurdjieff, de Carlos Matchelajovic que pronto será publicado por Sennin Editores

Por Carlos y Estela Viarenghi

Carlos Matchelajovic
Esta publicación nos presenta algunos de los numerosos momentos brindados por Carlos Matchelajovic bajo la forma de conferencias en la librería Signo, en la posterior sede que él construyó para el Trabajo en la calle Charcas, y de charlas para grupos más reducidos en su quinta “Villa Análoga”, en Marcos Paz.
El interés que presentan estos trabajos no sólo consiste en el contenido de los conocimientos e informaciones sino en los valores que se transmiten, sin expresar afán de lucimiento a pesar de la evidente erudición. Sin desborde del ego, con la simple voluntad de dar.
Casi siempre provocativas, las ideas expresadas por Carlos constituyen una serie de invitaciones a todos nosotros, ahora lectores, a:

  1. Superar los automatismos mentales, los malentendidos, los prejuicios.
  2. Ser receptivos a toda forma de conocimiento de nosotros mismos, aunque resulte una incomodidad.
  3. Buscar nuestra transformación, en una dirección trascendente. Por ejemplo, en la charla titulada La Respiración, él hace referencia a una noción expresada por Gurdjieff, omitida o al menos muy oculta en otras enseñanzas: la posibilidad de desarrollar en uno mismo un cuerpo ‘kessdjian’, o cuerpo astral.
  4. Estudiar las enseñanzas objetivas de Escuelas tradicionales de conocimiento. En varias oportunidades presentó síntesis de sus estudios de diversas corrientes de sabiduría, en una serie que él llamó Aproximaciones Convergentes, reconociendo que hacia niveles superiores de conciencia las verdades convergen, así como se desintegran en la multiplicidad de las épocas y culturas. En esta edición se incluyen dos estudios: Alquimia y Samkhya.


Carlos era consciente, como el filósofo, de que “la Ciencia y la Sabiduría son patrimonio de la divinidad, y sólo podemos conectarnos con ellas por medio de nuestra receptividad”. Esta actitud de apertura tal vez nos pueda ayudar para encarar la lectura de sus charlas.

Charlas de buscador -a través de las enseñanzas de G.I.Gurdjieff

El siguiente es un fragmento del libro Charlas de buscador -a través de las enseñanzas de G.I.Gurdjieff,  Carlos Matchelajovic que pronto será publicado por Sennin Editores


CONVERGENCIA ENTRE LA PSICOLOGÍA DE LA ALQUIMIA Y LA ENSEÑANZA DE GURDJIEFF - 1° de enero de 1985


Carlos Matchelajovic
La Alquimia es una tradición muy antigua, que existía bajo otros nombres ya en la China antigua, en Persia, en la India y Egipto. En Occidente aparece desde la época medieval hasta más o menos el siglo dieciséis o diecisiete, y la parte árabe también, que muy poco conocemos. A través de todo esto había una alquimia no para hacer oro; esa es una de las partes -digamos- materiales que no vamos a tomar en cuenta, sino la psicología de la transformación, en realidad, del alma: transformación del hombre, desde algo más grosero en algo más fino. 

Es así que había una parte metalúrgica en la alquimia, que han usado para un trabajo interior a la vez; pero esa parte no podemos considerar, sino consideramos la parte de la psicología y de la enseñanza de ellos. Entonces la mejor forma de acercarnos al tema es tal vez la de buscar ir a lo que ellos llamaban fórmulas verbales, que en muy pocas palabras dicen mucho; y tienen la ventaja de que se mantienen inalterables en latín a lo largo de los siglos, no hay necesidad de traducción. 

De esas fórmulas, la primera que vamos a tratar es: OMNIA AT UNO, que significa “todo viene del Uno”. Este es uno de los principios más importantes de la ciencia objetiva, según Gurdjieff. En el capítulo catorce de Fragmentos se presenta el principio de la unidad de todo, y el despliegue de la multiplicidad ya dentro de la unidad, y la unidad dentro de la multiplicidad. Todo viene del Todo, del Uno. Es un pensamiento muy difícil, porque nosotros pensamos en una forma de yuxtaposición: ponemos históricamente una cosa acá, otra acá, otra acá y otra acá… nuestro mismo aparato no está instruido en una forma de pensar desde la unidad. 

Monjes budistas trabajando en un mandala de arena
Tal vez si uno se ocupa mucho tiempo con lo que se llama en el Este mandalas, estos círculos con ciertos centros y todo… ahí, justamente, los mandalas transmiten el pensamiento desde una unidad. Pero para nosotros es difícil; hay que darse cuenta que existe esa posibillidad. En realidad, para comprenderlo Todo uno tendría que ser Uno, como dice la alquimia, ¿no?
Entonces, en su propio libro Gurdjieff lo muestra -Todo viene del Uno- y lo expresa así: Todo viene del Todo y retorna al Todo; eso llama él en forma analógica al Rayo de la Creación, el gran Ansanbaluiazar Cósmico General. 

De este pensamiento podemos ir al próximo punto; dentro de la alquimia y tanto en nuestra enseñanza hay algo que podemos llamar el Trabajo. Los alquimistas lo llaman Opus, la Obra, y la frase OPUS CONTRA NATURAM quiere decir que ese trabajo es contra la naturaleza. Entonces, en la medida en que conozco estas fórmulas algo se graba, es muy importante, porque: ¿qué significa esto? Lo que hemos dicho muchas veces en las reuniones: “el Trabajo es en realidad río arriba, no río abajo” -algo muy fácilmente dicho pero que es en realidad muy difícil de realizar. Porque todo el mundo quiere comodidad y quiere nadar con el río: con el río de los dólares, con el río incluyendo de las comodidades de la sociedad de consumo, etc., etc. 

El hombre huye un poquito de esfuerzo; lo hace cuando está identificado -lo hace para, digamos, cruzar el océano en un velero, una cosa así; pero esas son excepciones: normalmente el hombre común y corriente no hace el esfuerzo, y no quiere comprender que tiene que ir contra la naturaleza. En este caso también contra su propia naturaleza. Él mismo quiere ser solamente naturaleza, y no un desarrollo interior.

Entonces, ¿cómo remar contra el río? Y no tener la actitud, por ejemplo, de un viajero que quiere ir a Mar del Plata y se pone en Once, o en un aeropuerto o donde sea, esperando que le llegue Mar del Plata a él. ¡Si es él que tiene que viajar! Y no tan cómodo como ahora ir a Mar del Plata, sino que tiene que viajar con muchas incomodidades, con muchas dificultades e imponderables. Así va a comprender que el trabajo siempre es contra la naturaleza.